Aprovecho un momento para contestar una serie de preguntas que se me han dejado sobre el Challenger 2 y otros aspectos. Lo que sigue es pues un rápido comentario, hecho a vuelapluma.

Efectivamente, Reino Unido ha comprometido 14 carros de combate Challenger 2 para Ucrania (en el vídeo los tenéis en los ejercicios "Puma", con unidades Leopard de Polonia, algo interesante: recordemos que los Challenger 2 almacenados en la Base de Retención Avanzada de la OTAN del Ejército en Sennelager fueron enviados a Polonia, junto a un escuadrón de Queen's Royal Hussars y que han pasado a formar parte de la 21.ª Brigada polaca durante su estadía en el país, que es de seis meses, formando el llamado 'A' Squadron).

Junto a los 14 Challenger 2 para Ucrania se suman por parte del Reino Unido 30 cañones autopropulsados ​​AS-90 de 155 mm.


Bien, voy al meollo del asunto. El Challenger 2 es el MBT, siglas en inglés para Carro de Combate de Batalla Principal (o Main Battle Tank), del ejército británico. El concepto mismo de MBT parte de la reforma ordenada por Kruschev en 1960 al acabar con el diseño de carros de combate pesados y lanzar lo que los soviéticos/rusos llamaron/llaman Основной боевой танк (ОБТ), fijándose en que ya durante la Segunda Guerra Mundial los carros de combate medianos y pesados fueron los más demandados, mientras que los ligeros los soviéticos los preferían usar como reconocimiento (de acuerdo con el peso, pesado, mediano y ligero, que son las categorías que siguieron alemanes y soviéticos, mientras que los británicos los distinguían de acuerdo con las asignaciones de orden táctico, tomando los nombres de base de "infantería" y "caballería").

Los soviéticos llegaron a la conclusión que para una gran movilidad pero gran debilidad ante determinada potencia de fuego los carros ligeros eran óptimos, de ahí que los empleasen para reconocimiento; mientras que los carros de combate pesados eran caros y costaba fabricarlos también más tiempo, además de invertir recursos de logística de mayor exigencia que los carros de combate medianos, además de ser más lentos y contar con una potencia de fuego algo por detrás de los cañones autopropulsados pesados (para los carros pesados se trataría de los IS-1, IS-2 y T-10 soviéticos y sus "pares" los "Tigres" alemanes). Así que los carros de combate medianos, aunque inferiores a los ligeros en términos de movilidad, tenían suficiente movilidad, junto con una buena protección y una potencia de fuego relativamente grande. Al mismo tiempo, un carro de combate mediano es relativamente barato y fácil de fabricar y operar (si lo comparamos con los carros de combate pesados).

El T-34, resuelto por Koshkin en la oficina de diseño del departamento de tanques de la Planta de Kharkov No. 183 (precisamente Kharkov, donde hay los medios y la historia para fabricar carros de combate). Por cierto, también en Kharkov vendrá el genio soviético de Morozov en la época de Kruschev, pues si los soviéticos tuvieron en la carrera espacial y la balística a Korolev, en el diseño de los carros de combate estuvo el espíritu visionario de Morozov, que se inspiró en el que es técnicamente el carro de combate más exitoso del conflicto, un carro de combate mediano clásico como el T-34, donde la combinación de cualidades tácticas y técnicas hizo posible el uso del T-34 como carro de combate de armas combinadas (infantería) y operativo, para una ofensiva masiva en profundidad por parte de Grandes Unidades.

El T-34 se convirtió en el carro de combate más masivo del Ejército Rojo, convirtiéndose, de hecho, en una especie de prototipo del Основной боевой танк (ОБТ) o "Tanque de batalla principal" o simplemente OT, Основной танк "tanque principal". En este sentido hay que subrayar la importancia de la transferencia de tecnología y unidades por parte de los anglosajones a los soviéticos en su enfrentamiento con el Tercer Reich, algo que a menudo es pasado por alto y que contribuye a afirmar el concepto planteado como visionario por Morozov y que en época de Kruschev evolucionó en el modelo de OT, avanzando a Occidente en este aspecto, hasta que en Occidente atrapó y superó a los rusos, pero sería después de los años 1980, contando sólo con el británico FV 4201 Chieftain en los años 1970 como un rival digno del carro soviético en cuanto a blindaje, teniendo presente que el T-64B volvió a dar un golpe sobre la mesa al contar con su capacidad de lanzamiento de misiles que podían destruir un blindado enemigo a distancias de unos 4.000 metros. Y, recordemos, que el T-64 se podía producir masivamente, cosa que el Chieftain británico no.

El punto de partida de este concepto de OT será el T-64 (con el T-64-A y T-64-B), que también sale de Kharkov como se ha dicho más arriba, y es el primer carro de combate en ser construido con blindaje compuesto y cargador de munición automático, fijando el modelo precursor de todos los carros de combate modernos de la Unión Soviética y sus descendientes como los T-80, T-84, T-72 y T-90, donde el genio de Morozov fue clave en el aspecto del diseño.

En mis textos y conversaciones con algunas personas os he explicado muchas veces que los números de pérdidas de los rusos son asumibles para los rusos, y no para nosotros. Incluso las pérdidas de vidas humanas, y más cuando desaten la "Operación Urano 2.0" que están preparando. Si tal operación fuera un éxito, el valor de perdidas humanas sería relativizado. De la misma manera, los soviéticos/rusos platean el conflicto en términos de producción: el valor de producir un carro de combate soviético/ruso es menor, requiere menos hombres operarlos (cuatro en Occidente, tres en URSS/Rusia). La diferencia, al menos sobre el papel, estaría en el T-14 Armata, por ejemplo.

Para hacernos una idea, Michael Green en su libro "Images of War: Russian Armour in the Second World War" explica lo siguiente en la introducción:

"Si se suman todos los carros de combate ligeros, medios y pesados construidos en las fábricas soviéticas durante la Segunda Guerra Mundial se obtiene un número total construido de 76.827 vehículos. A modo de comparación, la industria alemana sólo consiguió construir aproximadamente 24.000 carros de combate durante el mismo periodo de tiempo -sin contar los cañones autopropulsados- que tuvieron que dispersarse por múltiples teatros de guerra. El carro de combate alemán más numeroso construido fue la serie Panzer IV de carros de combate medios con unas 9.000 unidades ensambladas; en comparación, el diseño de carro de combate soviético más numeroso fue la serie T-34 con casi 58.000 construidos [también un carro de combate medio]. Fue esta política rusa de superar a sus enemigos en la Segunda Guerra Mundial la que se ejemplifica con la máxima (atribuida a un gran número de autores) de que "la cantidad tiene calidad propia".
La serie T-34 formó el grueso del inventario de carros de combate del Ejército Rojo desde 1943 hasta 1945. Aunque la mano de obra del vehículo puede no haber estado a la altura de los estándares alemanes y muchos de los que tuvieron la oportunidad de estudiarlo consideraron que parte de la construcción del carro de combate era chapucera, era "suficientemente bueno" para los campos de batalla del Frente Oriental. En el lado positivo, la serie T-34 montaba cañones versátiles, eran relativamente fáciles de construir en grandes cantidades, sencillos de mantener sobre el terreno y tenían la suficiente fiabilidad como para llegar al campo de batalla en número suficiente como para abrumar a sus oponentes."

Esta es la idea que se aplica también al T-64 en la época de la Guerra Fría y que explica el gran número de carros de combate, y de ciertas otras piezas, por parte de los rusos, que abaratan el coste respecto a sus pares de Occidente, aunque el salto tecnológico es pronunciado... con la excepción, insisto, sobre el papel del T-14 Armata ruso.

Un aspecto interesante de lo sucedido, y que quiero subrayar en este rápido comentario, es que tenemos ocasión de quizás llegar a ver el choque entre Reino Unido y Rusia en cuanto a carros de combate se refiere. No debemos olvidar que el Reino Unido es la nación que inventó el primer carro de combate del mundo, algo que se llevó en secreto y que los operarios que trabajaban en el modelo lo llamaron "tank" o "tanque", pues se asumió que eran tanques de agua para escenarios de guerra necesarios (en español, llamamos "carro de combate" al "tank", mientras que en alemán le llamamos "Panzer" y en francés "char d'assaut" o en italiano "carro armato"). Los Mark británicos fueron llevados a la batalla en 1916 en Somme y luego fueron desplegados de manera espectacular al año siguiente en Cambrai, además la tecnología de blindaje cuenta con una tradición notable en Reino Unido.

Mientras tanto, la URSS, que resultó ser más lenta para industrializarse, amplió exponencialmente su fabricación de guerra durante la Segunda Guerra Mundial, tal y como hemos señalado, cambió el rumbo en Stalingrado y produjo lo que muchos consideran el mejor carro de combate de la guerra, para mí lo fue, el ya mencionado T-34.

La clave del T-34 es que fueron fabricados de manera económica y eficiente, con un diseño brillante que presentaba un blindaje frontal inclinado, pensando que, por norma general, los carros de combate se habían de enfrentar enfrente unos de otros, y cañonearse. El resultado fue que una gran cantidad de T-34 salían de las líneas de producción donde inundaban los carros de combate alemanes en el campo de batalla, de tal manera que las pérdidas soviéticas de 4,4 carros de combate por cada carro de combate alemán permitía asumir y compensaba en el campo estratégico. Es decir, que Rusia también tiene un lugar destacado en la historia del carro de combate, junto a alemanes y franceses, además de norteamericanos y británicos.

Este pensamiento permite entender el número de carros de combate de Ucrania, que es similar al de Reino Unido, Francia, Italia y España... y el número de carros de combate rusos en reserva es de miles, aunque el estado quizás no sea el óptimo, pero no debemos obviar que Rusia puede estar tratando de poner operativos para lanzar unidades "desechables", y hay que pensar, de todas formas, en el T-14 Armata.

Así, a lo largo de su historia, el diseño de los carros de combate ha variado en función del equilibrio y la compensación entre su nivel de protección blindada, la potencia y el tamaño de sus armas principales y su velocidad, presentando generalmente una relación inversa entre estos diferentes elementos.

Cuanto mejor armados y blindados se volvían los carros de combate, más se reducía su velocidad, al menos, en principio. Mejores diseños y tecnología han ayudado a superar este problema, aunque solo hasta cierto punto.

Los detalles exactos del blindaje del Challenger 2 británico están clasificados, aunque sabemos que se ha actualizado desde los años 1990, y en la siguiente década llegó una actualización. El Challenger 2 es pues un carro de combate fuertemente blindado y bien protegido, teniendo presente que no hay carro de combate que sea indestructible. La torreta y el casco están protegidos por una armadura Chobham de segunda generación, a la que también llamamos Dorchester, y como acabo de decir, los detalles están clasificados, aunque todo apuntaría a que por lo menos tiene una eficiencia de masa de más del doble que la de una armadura homogénea enrollada contra proyectiles anticarro de alto explosivo, habiéndose testado en combate real dando ocasión para mejorarlo aún más. Se pueden instalar kits de armadura reactiva explosiva y armadura de barra adicional según sea necesario. La seguridad de la tripulación fue primordial en el diseño. Sabemos que usa un motor eléctrico de estado sólido para el movimiento de la torreta y el cañón, en lugar de sistemas hidráulicos que pueden filtrar fluidos en el compartimento de la tripulación.

El Challenger 2, como es frecuente en Occidente, tiene una tripulación de cuatro, que es tradicionalmente lo que han tenido la mayoría de los carros de combate: un comandante, un conductor, un artillero y un cargador/operador.

En cuanto a su armamento, el Challenger 2 es único en tener el cañón estriado L30A1 de 120 mm como su principal sistema de armas, a diferencia del resto de miembros de la OTAN, y esto se debe a que el estriado de los cañones, al igual que con las armas pequeñas, gira y aumenta su precisión, lo que reduce los daños colaterales. No obstante, este factor está perdiendo su importancia dado que la era de armamento guiado se impone y las nuevas versiones del Challenger, que estarán operativas en 2030, tendrán un cañón de ánima lisa junto con su torreta digital, cosa que hará que los cañones de los carros de combate británicos y sus municiones se parezcan más a los de sus aliados de la OTAN, avanzando así cada vez más hacia la completa interoperabilidad.

Además de su arma principal, el Challenger 2 también tiene dos armas secundarias. Una de ellas es coaxial, lo que significa que gira junto con la torreta y el cañón principal y es un cañón de cadena L94A1 EX-34 de 7,62 mm. Las ametralladoras de cadena son como las ametralladoras, pero usan una fuente de energía externa para reciclar el cerrojo del arma y mantenerlo disparando, mientras que otras armas usan la fuerza de los disparos para hacer esto.

El Challenger 2 cuenta con una ametralladora de propósito general (GPMG), una L37A2 de 7,62 mm, en una de las escotillas de la torreta. Esto significa que no es coaxial y puede girar y disparar independientemente de la torreta, una característica que también comparte el cañón secundario del T-14 Armata.

En cuanto a sus dimensiones, el Challenger 2 tiene 12,5 metros de largo con el cañón mirando hacia adelante y dos metros y medio de altura, lo que le otorga un perfil relativamente bajo (el T-14 Armata cuenta con tres metros y treinta centímetros de altura). Esto es una ventaja en cualquier carro de combate porque ayuda a reducir su vulnerabilidad como objetivo.

Finalmente, el Challenger 2 tiene una velocidad máxima de 59 kilómetros por hora por carretera y 40 kilómetros por hora a campo traviesa. Su combustible interno le da un alcance de 550 kilómetros por carretera y 250 kilómetros por campo traviesa.

El Challenger 2 pesa 62,5 toneladas sin carga ni pasajeros, lo que lo convierte en unas 10 toneladas más pesado que el T-14 Armata. Como ya se ha señalado, su armadura también se puede reforzar aún más con módulos de armadura adicionales. Con esto, y municiones, etcétera, el peso total de combate del Challenger 2 asciende a 75 toneladas. Por todo esto podemos suponer que por su alto peso el Challenger 2 se inclina más hacia la protección que hacia la velocidad.

Por su parte, el "rara avis" de la industria de defensa rusa, como ya he señalado es el T-14 Armata, que es bastante compacto, con una longitud de 10,8 metros, una altura de 3,3 metros y un peso de solo 55 toneladas.

En parte, su altura se debe a la torreta en miniatura de su arma secundaria que se encuentra sobre la torreta principal, que es la ametralladora PKTM, una versión de carro de combate de la ametralladora de uso general PK, que es un arma de 7,62 mm alimentada por correa.

La altura extra de la segunda torreta de esta arma presumiblemente le dará un buen campo de tiro, aunque una posible compensación puede ser que aumenta un poco el perfil del carro de combate, lo que hace que sea más fácil de detectarlo de lo que hubiera sido de otra manera. El diseño ruso habría contemplado esto y se habría inclinado por esta solución, yo diría que porque el arma es, sobre el papel, muy efectiva y los diseñadores parecen haber estado tratando de obtener el máximo uso y beneficio de ella, ya que el PKTM puede disparar cartuchos con balas convencionales, incendiarias perforantes, trazadoras y de penetración mejorada. La munición se alimenta desde un cinturón de metal guardado en una caja de cartuchos.

En cuanto a su arma principal, el T-14 tiene un cañón de 125 mm en su torreta no tripulada, un clásico desde el T-64, que se controla electrónicamente desde una cápsula de tripulación protegida en el medio del carro de combate.

El arma principal es alimentada por un cargador automático y, además de las rondas tradicionales, también puede disparar la munición guiada antitanque Sprinter (ATGM), que es un misil guiado.

La velocidad máxima del carro de combate es de entre 75 y 80 kilómetros por hora, que debe ser la cifra en carretera. También está destinado a tener un alcance operativo de 500 kilómetros, que nuevamente debe ser para la conducción en carretera.

Esto parecería inclinar el vehículo más hacia la velocidad y alejarlo del extremo del blindaje pesado del proverbial péndulo del diseño del carro de combate, pero el T-14 también está destinado a tener un excelente blindaje. La pregunta es cómo se logra esto. Debemos contar que una parte de esta información parte de la propia Rusia y que hemos visto el comportamiento de sus armas... así que esto podría ser así... o no... o no tanto... o estarían tratando de que se aproximase a lo que afirman. La solución estribaría, de todas formas y en caso de que así fuese, en un uso inteligente de la tecnología.

Además del caparazón protegido en el interior del carro de combate para los tradicionales tres miembros de la tripulación en el campo soviético/ruso, (el comandante, el artillero y el conductor), el T-14 tiene una armadura tradicional sofisticada, consistente en una armadura combinada de varias capas que puede resistir un impacto directo de cualquier tipo de rondas que existan hoy, según afirma la propaganda rusa.

Además de esto, la protección adicional viene en forma de un Sistema de Protección Activa Afghanit (APS), que está diseñado para rastrear los proyectiles entrantes y usar cargas para detonarlos antes de que se estrellen contra la armadura del carro de combate. Este sistema es una evolución del sistema de protección activa dotado del sistema “Drozd”, pero hay que señalar que un T-80UM-2, equipado precisamente con el sistema “Drozd”, el paso previa al sistema de defensa activa montado en el T-14 Armata, fue destruido en marzo de 2022, en la región de Sumy al noroeste de Kharkov, por un bombardeo artillero ucraniano, junto a diversos vehículos más. Por cierto, Ucrania le transfirió a Estados Unidos carros de combate con el sistema de protección activa anteriores a su vez al "Drozd" que tenía montados en sus carros de combate. Esta es, entre otras, una de las razones por las que Israel, por ejemplo, se ha mostrado algo reticente a transferir ciertas tecnologías a Ucrania, con la finalidad de evitar que acaben en conocimiento de Rusia... y de paso, de Irán también.

En fin, en definitiva, el problema es que el T-14 Armata sigue siendo sólo un carro de combate de batalla principal, en lugar del carro de combate de batalla principal del ejército ruso, un arma potencial del futuro cercano. De modo que Rusia debe considerar el factor de "producción como calidad" ya mencionado en caso de un choque, aunque cabe pensar que podría hacer esfuerzos para producir más T-14 Armata como una suerte de "complemento" de los carros de combate de sus enormes reservas.

Sabemos que el T-14 Armata se desplegó brevemente en Siria en 2015, seguramente a modo de campo de pruebas, ya que el T-14 no se ha desplegado ni asignado a unidades de manera significativa desde entonces.

Como ocurre con cualquier proyecto militar ambicioso, es posible que el programa simplemente haya tenido dificultades de desarrollo. Sin embargo, sin importar cuál sea la causa o las causas de la demora, vale la pena señalar que, hasta donde se sabe, a mediados de 2022, parece que no existen muchos T-14 completamente funcionales.

La agencia de noticias rusa estatal TASS informó en noviembre de 2021 que el plan era que se asignaran 20 a las unidades rusas para fin de año y, como informó IISS en marzo de 2022, el carro de combate todavía estaba sometiendo a pruebas gubernamentales. Esto ha llevado a las fuerzas terrestres rusas ha utilizar modelos de carros de combate más antiguos, aunque mejorados... y debemos contar con que, como ya he señalado, cuentan con unos números muy destacados.

Por consiguiente, parece probable concluir que quizás no existan más allá de 20 T-14 Armata operativos, o quizás incluso menos, lo que hace que la comparación con los más de 200 Challenger 2 del ejército británico sea todavía muy teórica.

Sea como sea, si el T-14 Armata (y si China sigue a Rusia, tal y como hizo con la URSS en el pasado) cabe pensar que si este carro de combate fuese un éxito estaremos sin duda ante mejoras en el diseño de carros de combate en toda la alianza de la OTAN.

Por otro lado, no debemos olvidar que las capacidades industriales y tecnológicas juegan un papel fundamental, y que se han de poner en marcha a toda potencia... el desafío es mucho más amplio que Rusia, o China... es multicontinental y está muy bien definido alrededor del motor de China, con capacidad de arrastre por parte de Rusia de otros actores.